científico tomando una prueba de sueloLas sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) son un extenso grupo de productos químicos artificiales resistentes al fuego que repelen el aceite, las manchas, la grasa y el agua. No cambian ni se descomponen fácilmente. Como resultado, están muy diseminadas en el medioambiente y pueden encontrarse en el aire, el agua y la tierra. A los expertos les preocupan los posibles efectos de las altas concentraciones de PFAS en la salud humana.


Cómo afectan las PFAS a la salud

Hay investigaciones en curso para entender los posibles efectos de las PFAS sobre la salud. Algunas PFAS se han estudiado más que otras (específicamente el PFAO y el PFOS). Los científicos todavía están descubriendo los efectos que la exposición a combinaciones de PFAS tienen en la salud.

La exposición a las PFAS o la presencia de PFAS en el cuerpo no significa que necesariamente tendrá problemas de salud ahora o en el futuro, pero hay evidencia de que la exposición a esas sustancias puede producir efectos negativos en la salud.

Las investigaciones en seres humanos sugieren que niveles elevados de algunas PFAS pueden suponer un riesgo de diversas condiciones médicas perjudiciales.

Se están desarrollando recomendaciones de salud sobre PFAS y normas sobre el agua para proteger a las personas de estos efectos sobre la salud. Esto incluye a personas como los bebés y las embarazadas, que son más sensibles a los efectos.


Cómo se exponen las personas a las PFAS

Aunque algunas PFAS dejaron de usarse, muchas de ellas todavía se producen. Las que ya no se producen aún están presentes en el medioambiente porque no se descomponen fácilmente. Casi todo el mundo ha estado expuesto a las PFAS por la exposición en el medioambiente o por el uso de productos con PFAS.

Las PFAS están presentes en espumas contraincendios, productos antimanchas, utensilios de cocina antiadherentes, ropa y zapatos resistentes al agua, envoltorios de comida rápida, productos de cuidado personal, y muchos otros bienes de consumo. Como las PFAS son tan usadas y se desplazan por las aguas subterráneas y superficiales, también están presentes en algunos suministros de agua potable.

Obtenga más información sobre las PFAS en Madison y el condado de Dane.


Cómo reducir la exposición a las PFAS

Siga las directrices sobre el consumo de pescado

El Departamento de Recursos Naturales analizó los peces de la cadena de lagos del río Yahara en 2020. Los resultados de las pruebas mostraron niveles de PFOS que están por encima de los que son seguros para la salud. Seguir las directrices sobre el consumo de pescado en el condado de Dane reducirá la exposición a las PFAS/el PFOA.

En 2022, las pruebas en los peces del arroyo de Black Earth mostraron niveles elevados de PFAS. El DNR ha actualizado su guía para incluir los peces del arroyo de Black Earth Creek.

Tome medidas para proteger su salud después de estar en lagos, arroyos y aguas superficiales

El contacto con agua que tiene PFAS no presenta un problema inmediato para la salud. Evite tomar o tragar accidentalmente el agua superficial. También debe evitar tocar sedimentos o espumas que puedan estar contaminados con PFAS. Después de estar en el agua o tocar sedimentos, lávese las manos y enjuague a las mascotas con agua limpia para evitar que traguen PFAS que puedan estar en la piel o en el pelaje.

Cómo saber si la espuma tiene PFAS

La espuma contaminada con PFAS

  • puede tener un color blanco brillante;

  • tiende a amontonarse como la espuma de afeitar;
  • puede ser pegajosa;
  • puede volar tierra adentro y acumularse en las costas de lagos y bancos de ríos;
  • suele ser liviana.

La espuma natural

  • es blanquecina o marrón;
  • suele acumularse en bahías, donde hay un movimiento circular del agua, u obstrucciones en ríos;
  • puede oler a tierra o a pescado.

Obtenga más información sobre el agua de su casa

Los sistemas públicos de agua no tienen la obligación de hacer análisis para detectar PFAS, y muchos de ellos en el condado de Dane no los hacen. La Empresa de Servicio de Agua Potable de la ciudad de Madison (Madison Water Utility) controla los suministros de agua potable en todos los pozos municipales para detectar una posible contaminación por PFAS. Comuníquese con su municipio si quiere saber de los análisis de PFAS en su comunidad.

Recomendamos que los sistemas públicos de agua y los propietarios de pozos privados analicen las aguas para detectar PFAS si están cerca de:

  • una base militar o área donde se haya usado para actividades de lucha contra incendios;
  • un área industrial con fabricación, eliminación o uso frecuentes de PFAS;
  • un área previamente usada para rellenos sanitarios.

Los siguientes laboratorios pueden analizar compuestos de PFAS en agua potable a límites bajos de detección:

  • ALS Global, Kelso, Washington. (360) 577-7222
  • Eurofins, South Bend, Indiana. (574) 233-4777
  • SGS AXYS, 2045 Mills Road W., Sidney BC, Canadá. (888) 373-0881
  • TestAmerica, W. Sacramento, California. (916) 373-5600
  • WeckLabs, City of Industry, California. (626) 336-2139

Los estudios han demostrado que apenas una pequeña cantidad de PFAS puede entrar en el organismo por medio de la piel. Por lo tanto, es poco probable que ducharse, bañarse y lavar los platos en agua con PFAS aumente significativamente su riesgo.

Filtre el agua

Los filtros de carbón activado granular y de ósmosis inversa pueden reducir las PFAS en el agua. Cuando las cantidades de PFAS en el agua superan las 20 partes por billón que indican las Normas de Cumplimiento para Aguas Subterráneas Recomendadas de Wisconsin, recomendamos el uso de agua embotellada o un sistema de filtración (es decir, unidades de filtración por carbón u ósmosis inversa [RO]) certificado para la reducción de PFOS y PFOA para:

  • beber;
  • cocinar;
  • preparar la fórmula o la comida de los bebés;
  • lavar frutas o vegetales;
  • cepillarse los dientes;
  • alimentar a las mascotas.

Reduzca el uso de productos con PFAS

Miles de productos químicos PFAS se producen en todo el territorio de Estados Unidos. Algunos productos químicos PFAS específicos ya no se fabrican en Estados Unidos, pero aún se producen internacionalmente y pueden estar presentes en bienes de consumo que se importan a Estados Unidos.

Para reducir la exposición a las PFAS:

  • Revise las etiquetas de los productos para ver si tienen ingredientes que incluyan las palabras “fluoro” o “perfluoro”.
  • Preste atención a los envases de comidas con revestimientos antigrasa. Algunos ejemplos son las bolsas de palomitas de maíz y los envoltorios y las cajas de comida rápida.
  • Evite los tratamientos de protección contra manchas. Elija muebles y alfombras que no se vendan como “resistentes a las manchas”, y no aplique tratamientos de acabado a estos u otros artículos. Evite la ropa, el equipaje, el material de campamento y el equipo deportivo que hayan recibido un tratamiento impermeabilizante o antimanchas.
  • Evite o reduzca el uso de utensilios de cocina antiadherentes. Deje de usar los productos si el recubrimiento antiadherente muestra señales de deterioro.

Continue el amamantamiento

Las PFAS se pueden transmitir a un bebé mediante la leche materna. Según las investigaciones actuales, los beneficios del amamantamiento superan los riesgos para los bebés que han estado expuestos a PFAS por la leche materna. Los padres deben hablar con sus médicos si tienen alguna preocupación por el amamantamiento y las PFAS.


Obtenga más información de otras fuentes (en inglés)

Obtenga más información sobre las PFAS

Información de agencias locales

Información de la Agencia de Protección Ambiental (EPA)

Información sobre los efectos de las PFAS en la salud de las personas y los animales